En proyectos inmobiliarios y de infraestructura, el ascensor no es solo un medio de transporte: es un componente esencial en la experiencia diaria de los usuarios. Cuando su funcionamiento no responde a la demanda real del edificio, los efectos negativos son inmediatos: tiempos de espera excesivos, congestión en horas punta y pérdida de eficiencia en la circulación vertical. Para evitarlo, el estudio de ascensores previo se vuelve fundamental.
¿Qué es un estudio de ascensores?
Es una evaluación técnica que permite definir cuántos ascensores necesita un proyecto, de qué tipo, con qué capacidad y bajo qué sistema de control, según el comportamiento esperado de los usuarios. A través de simulaciones y cálculos normativos, se dimensiona el sistema de transporte vertical más adecuado, equilibrando eficiencia, seguridad y rentabilidad.
En Transve acompañamos a nuestros clientes desde la etapa de diseño, ayudándolos a elegir el sistema que mejor se ajusta a las necesidades reales del edificio, considerando:
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Cumplimiento de normativas locales.
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Optimización de espacios constructivos.
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Proyecciones de tráfico según tipo de uso (residencial, comercial, hospitalario, etc.).
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Relación costo-beneficio a largo plazo.
¿Por qué es importante hacer este análisis?
Un estudio de ascensores bien ejecutado evita errores de diseño que pueden ser muy costosos de corregir una vez construido el edificio. También asegura que la solución propuesta esté alineada con los requerimientos técnicos exigidos por la normativa chilena.
Este tipo de estudios permite anticiparse a escenarios como:
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Saturación del servicio en horarios críticos.
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Subutilización de ascensores por sobredimensionamiento.
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Ineficiencia en recorridos por mala disposición de paradas o tipo de control.
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Malas decisiones de inversión al no considerar el comportamiento real del tránsito vertical.
¿Qué parámetros se evalúan?
Nuestra normativa chilena exige que el sistema de transporte vertical sea evaluado en base a ciertos indicadores clave. Entre los principales parámetros de medición están:
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Capacidad de transporte de la instalación: mide cuántas personas puede transportar el sistema en un tiempo determinado.
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Tiempo medio de espera: cuánto tiempo debe esperar un usuario en promedio para que llegue un ascensor.
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Tiempo promedio de llegada a destino: duración del viaje desde el momento en que se aborda el ascensor hasta llegar al piso solicitado.
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Intervalo: el tiempo que transcurre entre la llegada de dos cabinas al mismo piso.
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Métodos de cálculo: según normativas reconocidas internacionalmente.
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Simulación de tráfico: permite modelar el comportamiento real esperado de los usuarios bajo distintos escenarios.
¿Cómo se aplica esto en el diseño de un proyecto?
Desde la etapa de anteproyecto, el estudio de tráfico de ascensores entrega información clave para definir:
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Número de ascensores necesarios.
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Capacidad (carga y personas) de cada cabina.
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Tipo de sistema (tracción, hidráulico, gearless, etc.).
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Velocidad adecuada.
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Paradas y distribución por zonas (zonificación).
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Sistema de control más eficiente (simplex, dúplex, agrupado, inteligente, etc.).
Esto permite que el diseño arquitectónico integre desde el inicio una solución de transporte vertical coherente con la operación futura del edificio. Evita improvisaciones o modificaciones tardías que podrían afectar plazos y presupuestos.
¿Quién debe o puede solicitar un estudio de ascensores?
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El análisis puede ser solicitado por:
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Oficinas de arquitectura.
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Empresas inmobiliarias y desarrolladoras.
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Empresas constructoras.
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Administradores de proyectos de remodelación o ampliación.
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Gerencias de activos o infraestructura.
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U otros interesados en diseñar un sistema de transporte vertical para un edificio.
Desde Transve ofrecemos este servicio de forma integral, combinando nuestra experiencia técnica con herramientas de simulación avanzadas y conocimiento de la normativa nacional e internacional.
